
El presidente Boric encabezó la ceremonia de firma de la actualización del Contrato Especial de Operación de Litio (CEOL) en el Salar de Maricunga, Región de Atacama.
Este hito, enmarcado en la Estrategia Nacional del Litio, consolida una colaboración público-privada estratégica entre Codelco y Río Tinto (Proyecto Paloma) para operar en el salar con la segunda concentración de litio más alta del mundo.
Se implementarán tecnologías de menor impacto ambiental y aportes a comunidades colla.
Nueva visión productiva y comunitaria
El contrato actualizado incorpora una visión moderna de desarrollo productivo, integrando activamente al territorio y sus comunidades.
Entre las principales novedades de la actualización del contrato destacan:
- Aportes al Desarrollo: Incluye recursos para el Gobierno Regional de Atacama, municipalidades y comunidades indígenas.
- Investigación y Tecnología: Se financiará la generación de conocimiento sobre la industria, el territorio y la cosmovisión indígena, además de apoyar proyectos de inversión privada en sectores estratégicos.
- Gobernanza: Se crea un Comité de Gobernanza para abordar temáticas relativas a los derechos de las comunidades.
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Proyección de producción
El proyecto en Maricunga se desarrollará en etapas progresivas, combinando técnicas tradicionales con nuevas tecnologías más sustentables:
- Primera Fase (desde 2030): Se estima una producción de 15 000 a 20 000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE) mediante evaporación.
- Segunda Fase (desde 2033): Se proyecta alcanzar las 55 000 toneladas anuales de LCE utilizando tecnologías de Extracción Directa, alineándose con los estándares ambientales de la Estrategia Nacional del Litio.
Un camino de Estado
La actualización de este contrato responde a una solicitud realizada por Codelco en 2022 para ampliar el polígono y los plazos del permiso original otorgado en 2018.
Para concretar esta modificación, el Ministerio de Minería estableció requisitos estrictos, en el marco de los principios y estándares que establece la Estrategia Nacional del Litio, incluyendo la realización de una consulta indígena, garantizando así la legitimidad social y ambiental del proyecto.
Con esta firma, Chile refuerza su competitividad en los mercados internacionales y avanza en su rol clave para la transición energética global.
