
KGHM y South32 han anunciado que invertirán en la construcción de una cuarta línea de molienda en Sierra Gorda, una gran mina de cobre a cielo abierto en la región de Antofagasta, Chile. Gracias a este proyecto, se prevé que la capacidad de procesamiento de la planta aumente de unos 48 millones a unos 60 millones de toneladas de mineral al año.
El proyecto contempla la instalación de una cuarta línea de molienda, la ampliación de la capacidad de trituración y flotación, así como la infraestructura de proceso asociada. Se prevé que el proyecto inicie su producción a mediados del año fiscal 2030, y que alcance su plena capacidad de producción en el año fiscal 2031.
Tras la finalización del proyecto, se prevé que la producción anual promedio de Sierra Gorda alcance aproximadamente 195 000 toneladas de cobre, 6000 toneladas de molibdeno, 58 000 onzas de oro y 1.7 millones de onzas de plata. Esto representa un incremento aproximado del 30 % en la producción equivalente de cobre con respecto a los niveles actuales.
Asimismo, se estima que la ampliación de la capacidad de procesamiento permitirá reducir en aproximadamente 10% los costos operativos unitarios promedio.
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Las inversiones asociadas a este proyecto se estiman en aproximadamente USD 725 millones. Estos fondos serán financiados mediante flujos operativos y herramientas financieras disponibles en Sierra Gorda, aprovechando la infraestructura hídrica y energética existente.
Cabe destacar que esta decisión también está relacionada con los avances exploratorios en Catabela Northeast, una zona cercana a las operaciones actuales de Sierra Gorda que se considera prioritaria para evaluar una posible extensión de vida útil del yacimiento.
“Los estudios preliminares apuntan a un potencial significativo en Catabela Northeast, aunque aún se requiere intensificar las perforaciones para estimar con precisión recursos, extensión y calidad de la mineralización”, señaló un representante.
Catabela Northeast, junto con otras áreas cercanas al yacimiento operativo, son prioridades dentro del programa exploratorio iniciado a fines del año pasado. Estas zonas se destacan por su proximidad a la infraestructura existente y su potencial contribución al plan minero futuro.
