
Aclara ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) la adenda excepcional de su proyecto de tierras raras en Penco, el primero de este tipo en Chile, que desarrolla junto a Grupo CAP en la región del Biobío. Con este documento, la compañía responde a la última fase de observaciones técnicas formuladas por la autoridad, en el marco de la evaluación ambiental del proyecto.
Asimismo, la empresa incorporó un apartado con medidas adaptativas en el contexto de los incendios forestales ocurridos en la zona en enero de este año, manteniendo el estándar ambiental del proyecto.
“El ingreso de esta adenda excepcional da cuenta de un trabajo técnico riguroso y responsable. Responde de manera integral las observaciones de las autoridades, y además incorpora medidas adaptativas orientadas a la recuperación del área luego de los incendios. Estas se integran a las acciones de mitigación, compensación y a los compromisos ambientales ya existentes, manteniendo un estándar ambiental exigente y reforzando nuestro vínculo con la comunidad”, señaló Enrique Donoso, gerente general de Aclara Resources Chile.
Por su parte, el gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Grupo CAP, Jorge Lagos, destacó que con la presentación de la adenda “confiamos en concluir esta etapa del proceso de evaluación ambiental, que se ha desarrollado con rigurosidad y dando respuesta a cada una de las observaciones formuladas por la autoridad. Chile tiene un potencial único para convertirse en un actor relevante en la producción de tierras raras pesadas, minerales críticos cuya demanda superará la oferta en los próximos años. Desde CAP, vemos en esta iniciativa una oportunidad para contribuir a ese desafío global, impulsando un desarrollo responsable y con impacto positivo en el país y en la región”.
La adenda excepcional complementa un proyecto que propone un modelo innovador de minería de tierras raras, basado en el sistema de procesamiento patentado por la empresa llamado Cosecha Circular de Minerales, que se caracteriza por operar sin relaves, utilizar agua 100% reciclada y considerar el cierre de sus zonas operativas con revegetación de especies nativas, aportando a futuro más de 100 nuevas hectáreas para la región del Biobío.
Un proyecto estratégico a nivel nacional y local
El desarrollo de tierras raras ha adquirido una relevancia creciente a nivel global, al ser un insumo clave para tecnologías limpias como vehículos eléctricos, energías renovables, robótica y dispositivos electrónicos. En este contexto, la iniciativa busca convertirse en el primer proyecto de tierras raras en Chile y posicionar al país en la cadena de valor de minerales críticos, a través de una propuesta basada en innovación, sostenibilidad y trazabilidad.
La iniciativa contempla una inversión de USD 130 millones y un estimado de 2200 empleos directos e indirectos, impulsando el desarrollo de proveedores locales y nuevas capacidades productivas.
