
Vale presenta su primer Informe de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), una publicación que consolida inversiones, gobernanza, alianzas y estudios de caso aplicados a la transformación de la minería. Más allá de recopilar iniciativas tecnológicas, el documento muestra cómo la I+D+i se ha integrado en la estrategia de la compañía para responder a los desafíos del sector, como operar de forma más segura y eficiente, reducir el impacto ambiental y ampliar la contribución de la minería a la transición energética.
En 2025, Vale invirtió USD 685 millones (aproximadamente R$3780 millones) en I+D y mantuvo una cartera de más de 350 proyectos. Esta agenda cuenta con el respaldo de 16 centros de innovación propios y fortalece su vínculo con el mundo académico, con más de R$ 38.4 millones en becas vinculadas a proyectos de I+D desarrollados en universidades e institutos de investigación, y más de R$10 millones en infraestructura de investigación.
El informe parte de una premisa fundamental: la minería del futuro estará definida por una cadena de valor transformada por la ciencia, los datos, la automatización, la inteligencia artificial, la economía circular y las soluciones de bajas emisiones. Esta cadena comienza con la investigación y exploración de minerales, pasa por minas autónomas, plantas digitales, ferrocarriles, puertos y transporte marítimo, y llega a los clientes de la industria siderúrgica con productos y modelos industriales centrados en la reducción de emisiones.
“Construir la minería del futuro requiere disciplina, aprendizaje continuo y la valentía de innovar con responsabilidad. El informe demuestra que lo estamos haciendo de forma constante, integrando el conocimiento técnico, la ejecución en el terreno y una cultura que siempre prioriza la vida”, afirmó Paulo Celso Pires, director de Tecnología e Innovación de Vale.
Inteligencia artificial en la práctica: 45 soluciones aplicadas
Uno de los aspectos más destacados del informe es el avance de la inteligencia artificial en entornos industriales. Vale ya cuenta con más de 45 soluciones de IA aplicadas a su cadena de valor, con usos en minería, plantas, peletización, ferrocarriles, puertos, transporte marítimo, monitoreo de activos, exploración minera y áreas corporativas.
Estas tecnologías facilitan la toma de decisiones y ayudan a resolver problemas operativos concretos: predicción de las condiciones meteorológicas, apoyo a las decisiones mineras, monitorización de activos críticos, optimización de flotas marítimas, reducción del consumo de insumos, mejora de la previsibilidad logística y aumento de la seguridad. Algunos ejemplos son MinAInteligente, que aplica la IA a la eficiencia y la previsibilidad en la mina; SabIA, una IA generativa para la búsqueda de información técnica sobre exploración minera; PelotAInteligente, centrada en la optimización de la peletización y la reducción del consumo de gas natural; y VESO, un simulador que combina producción, costes y emisiones para respaldar las decisiones de descarbonización.
Automatización, seguridad y el futuro del trabajo
La agenda de automatización refuerza la idea de que la minería del futuro va más allá de la evolución tecnológica e implica nuevas habilidades, modelos operativos y formas de trabajar. En Brasil, operan más de 90 equipos autónomos, incluyendo camiones todoterreno, plataformas de perforación y maquinaria de patio. La tecnología permite realizar actividades en entornos más seguros, conectados y basados en datos.
Este movimiento también está vinculado a la formación de la fuerza laboral del futuro. Alrededor de 300 puestos de trabajo se han transformado, y los empleados han recibido formación para desempeñar nuevas funciones o para trabajar de manera diferente, interactuando con vehículos y máquinas autónomas.
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Capanema: la mina que encarna la minería del futuro

Entre los ejemplos más representativos se encuentra la mina Capanema en Ouro Preto, Minas Gerais, que se reactivó tras 22 años de inactividad. La operación se diseñó de acuerdo con los nuevos paradigmas de la empresa: operación 100% autónoma, minería en seco, sin uso de agua en el procesamiento, sin generación de relaves, sin represas y con la reutilización del mineral contenido en un antiguo depósito de desechos.
Generar valor a partir de lo que ya se ha extraído
En 2025, Vale produjo 26.3 millones de toneladas de mineral de hierro a partir de fuentes circulares, lo que equivale a aproximadamente el 8 % de la producción total y más del doble de lo producido el año anterior. El objetivo es alcanzar el 10 % de la producción anual para 2030.
El Programa de Minería Circular reúne más de 100 iniciativas, incluyendo ejemplos como la reutilización de residuos y relaves, la producción de arena sostenible, la fábrica de bloques en la mina Pico y soluciones que transforman materiales que antes se consideraban pasivos en nuevos productos o insumos para la cadena de producción.
Desde la fábrica hasta el envío
La innovación en la minería también se extiende más allá de la mina. En puertos, ferrocarriles y transporte marítimo, Vale desarrolla soluciones centradas en la seguridad, la eficiencia logística, la reducción de emisiones y la previsibilidad operativa. Entre las iniciativas se incluyen drones para el amarre de buques en Porto Norte (São Luís, MA), paneles solares en locomotoras del Ferrocarril de Carajás, AIFleet, Ecoshipping y VESO, una herramienta de simulación que combina costos, producción y emisiones.
En la cadena de suministro de acero, la empresa destaca productos y soluciones destinados a reducir las emisiones de sus clientes. Las briquetas de mineral de hierro tienen el potencial de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la industria siderúrgica hasta en un 10 %, mientras que los Mega Hubs pueden reducir las emisiones hasta en un 70 % en comparación con la ruta tradicional.
Accede al informe completo: https://vale.com/documents/d/guest/relatorio_pdi_2025
